Sobre mí
Mis experiencias
Siempre me ha fascinado una pregunta: ¿por qué, aun sabiendo qué queremos hacer, a veces nos cuesta tanto hacerlo?
¿Por qué la presión nos bloquea? ¿Por qué el miedo al error pesa más que nuestras capacidades? ¿Por qué hay personas que alcanzan grandes objetivos y, aun así, sienten que nunca es suficiente?
Responder a esas preguntas es lo que me llevó a estudiar Psicología.
Hoy ejerzo como psicóloga y trabajo con personas que quieren comprender mejor lo que les ocurre, gestionar la ansiedad, la autoexigencia o los momentos de cambio y desarrollar recursos psicológicos que les permitan afrontar su vida con mayor flexibilidad y bienestar.
Mi práctica se fundamenta en la evidencia científica y, especialmente, en la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Desde este enfoque, no buscamos eliminar el malestar ni «pensar en positivo», sino aprender a relacionarnos de una forma diferente con nuestros pensamientos y emociones para poder actuar de acuerdo con aquello que realmente es importante, incluso cuando aparecen el miedo, la incertidumbre o la frustración.
Actualmente estoy finalizando el Máster en Psicología General Sanitaria, la formación habilitante para el ejercicio de la psicología sanitaria en España, con el objetivo de seguir ofreciendo una intervención rigurosa, actualizada y basada en la evidencia.
Además, llevo gran parte de mi vida vinculada al deporte y al rendimiento. Como árbitra nacional de fútbol he vivido durante años situaciones de alta presión, toma de decisiones en segundos y evaluación constante. Esa experiencia no define mi trabajo como psicóloga, pero sí ha enriquecido mi forma de comprender cómo la exigencia, el error y la incertidumbre afectan a las personas cuando el rendimiento importa.
Creo que muchas personas no necesitan aprender a esforzarse más. Ya lo hacen. Lo que necesitan es comprender qué está manteniendo su malestar, desarrollar nuevas habilidades psicológicas y dejar de vivir desde la presión constante.
Mi trabajo consiste en ofrecerte las herramientas psicológicas necesarias para que puedas comprender lo que te ocurre, afrontar la presión con mayor flexibilidad y construir una vida coherente con aquello que realmente es importante para ti. Porque alcanzar tus objetivos nunca debería implicar perderte a ti por el camino.